¿Pienso o comida húmeda? Lo que de verdad necesita tu gato

Los gatos son carnívoros estrictos con muy poca sensación de sed. Te explico cómo combinar seco y húmedo sin desequilibrar su dieta.
El gato es un carnívoro estricto
A diferencia de nosotros, el gato necesita nutrientes que solo obtiene de tejido animal: taurina, vitamina A preformada y ácido araquidónico. Una dieta pensada para otra especie, por muy natural que parezca, le deja carencias.
Por eso lo primero que miro en una asesoría no es la marca del alimento, sino su perfil de proteína animal y cómo encaja con la edad y el estado de salud del gato.
La humedad importa tanto como la proteína
El gato doméstico bebe poco porque su ancestro obtenía casi toda el agua de sus presas. Una dieta 100% seca deja a muchos gatos en una deshidratación leve y sostenida que, con los años, pasa factura a los riñones y al tracto urinario.
Introducir comida húmeda de calidad, aunque sea en una de las tomas diarias, es una de las intervenciones más rentables que existen.
Cómo combinarlas sin desequilibrar
La clave está en calcular las calorías totales del día y repartirlas, no en sumar húmedo encima del pienso de siempre. Un gato de 4 kg con actividad normal necesita alrededor de 200 kcal diarias: si el húmedo aporta 80, el seco debe bajar.
Si no sabes cuántas calorías está comiendo tu gato hoy, ese es exactamente el punto de partida de la asesoría.
